”El artista del alambre”, “Con tus piernas campeón”, “En la plaza del pueblo”, “Coronado”, “La Suerte”, “Corazón de León”… Muchos son los titulares que sobre mi hermano se han escrito en los últimos 20 años. Hablo de los titulares de la gente que le conocía, no de los de los últimos tiempos, elaborados por periodistas que sabían de él a través de los informes policiales recibidos, casi siempre, bajo cuerda; de titulares creados para impactar a un lector que no conocía a la persona, sólo al personaje; de titulares muchas veces elegidos y manipulados para dar pie a artículos que seguro engancharían al lector. De todos estos titulares me quedo únicamente con los de los primeros tiempos y, en concreto, con el que de él se escribió hace unos 18 años: “Genio y figura”.
En estos últimos días una secuencia se repite en mi cabeza una y mil veces, una secuencia que he vivido muchas veces y que me recuerda como era Alberto. Imaginaos: un sendero cualquiera -eso sí, de Abantos-, una día de lluvia o soleado, primaveral o invernal, caluroso o bajo cero … ¡qué más da! Llevo observándole y aprendiendo durante las últimas semanas, quizá meses. Los piques continuos nos han hecho a los dos mejores, jornada tras jornada. Cuando él va delante, yo siempre voy metiendo rueda. Lo hago mejor, lo intento una y otra vez, y cada vez vamos más rápidos, más finos. Ese día me encuentro bien, me veo capaz, sé que puedo con él: hoy decido bajar yo delante. El pique está servido, mi bajada es perfecta. Le conozco tan bien que sólo tengo bajar disfrutando. Sé donde es más fuerte y le recuerdo que conmigo esta vez no podrá. Ya casi lo tengo, lo ha intentado varias veces pero no ha podido, queda muy poco y las fuerzas me acompañan, no puedo bajar la guardia. Al final aparece el Alberto más brillante, el Alberto ingenioso, y crea un trazada imposible allá donde no existe. Podía ser un peralte nuevo, un cortado en mitad de una trialera o una frenada a lo Kevin Schwantz, entre piedras, barro o raíces. Da igual, ¡lo ha vuelto a hacer! Acaba la bajada delante, es mejor que yo , los dos somos mejores que antes de empezar el sendero.
Alberto elegía siempre el camino, el sendero por el que quería ir. Casi siempre su elección era buena. Quizás hace unos años, muchos más de los que ahora todos creemos, Alberto escogió un sendero equivocado que discurría paralelo al que él le hubiese gustado. Pero de vez en cuando se separaba demasiado del que él quería y con el tiempo se separó cada vez más. Seguro que Alberto lucho como nadie para volver al sendero adecuado, pero esta vez no encontró la magia, no encontró la trazada buena. Conociéndole como le conocía, puedo asegurar que lo intento como el que más, lo intento hasta el final, lo intento hasta después de no tener ya fuerzas…
En estos últimos días familiares y amigos nos hemos hecho la misma pregunta: ¿por qué? Yo también me la he formulado. Me encantaría tener respuesta para todos, pero sólo tengo la mía, una que me deja tranquilo: Alberto era una persona decidida, alegre, brillante.¬ Alberto siempre escogía su sendero y su trazada. Hace unas semanas, Alberto decidió por última vez lo que quería: dejar de sufrir para hacer que los que estábamos a su lado sufriésemos una vez más, para dejar de sufrir todos …de una vez.
Jorge León
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarJorge, tu hermano tenia luz propia, era como definí en el book de fotos que puse en facebook: "grande entre los grandes. Siempre sonriente, siempre mostrando el lado bueno, siempre concediendo deseos y aportando lo mejor de si mismo."
ResponderEliminarAportaba optimismo puro, siempre apoyando, siempre sacando risas y sonrisas, siempre ayudando, siempre concediendo deseos... siempre y siempre sera su recuerdo el que llevemos, el de una gran persona.
Se que alla donde este cabalgara en su maquina de 2 ruedas con un yin-yang en su espalda. Todos lo vamos a echar de menos por su calidad.
Se que las palabras saben a poco, pero no se como expresar mi apoyo... asi que, lo siento si de esta manera no es suficiente, porque tu hermano se merecia mucho más.
Un abrazo a toda la familia León - Herranz desde Asturias
Aporto una foto del dia que Alberto y yo nos conocimos, donde por las tonterias que hicimos, surgio una bonita amistad...
http://www.facebook.com/photo.php?pid=6607472&l=1cca2873ae&id=704661975
Muy grande Jordi. Gracias por recordarnos aquellos maravillosos tiempos que vuelven para hacer olvidar este mal sueño.
ResponderEliminar